Palacios adelantó al filial, pero Osasuna Promesas reaccionó tras el descanso.
El Castilla volvió a quedarse con la sensación de haber dejado escapar una oportunidad importante. El equipo de López de Lerma dominó gran parte del encuentro, se benefició de la superioridad numérica durante más de una mitad y encontró el premio justo antes del descanso. Sin embargo, un error en los primeros minutos de la segunda parte cambió el partido y permitió a Osasuna Promesas llevarse un empate del Alfredo Di Stéfano.
El filial madridista intentó imponer su ritmo desde el inicio. Loren Zúñiga y Manuel Ángel protagonizaron las primeras llegadas, mientras el equipo buscaba generar peligro a través de la posesión. El encuentro cambió cerca del descanso cuando Osasuna Promesas se quedó con diez jugadoras tras la expulsión de Serrano. El Castilla aprovechó rápidamente esa ventaja y encontró el gol en una gran acción colectiva que terminó con un potente remate de Palacios, cada vez más protagonista en ataque.
La ventaja parecía dar tranquilidad a los blancos para afrontar la segunda mitad. Sin embargo, el guion cambió apenas unos minutos después de la reanudación. Arroyo aprovechó un desajuste defensivo para igualar el marcador y devolver la confianza al conjunto navarro. El empate obligó al Castilla a volver a asumir toda la iniciativa del juego.
A partir de ahí, el partido se convirtió en un constante intento madridista por encontrar el segundo gol. El equipo movió el balón con paciencia y acumuló llegadas, pero se encontró con una defensa visitante muy ordenada. Osasuna Promesas entendió perfectamente el partido y defendió el empate con inteligencia, limitando los espacios y dificultando cada acercamiento blanco.
El conjunto navarro se marchó con la sensación de haber resistido un escenario complicado. El Castilla, por su parte, volvió a demostrar capacidad para generar ocasiones, pero también dejó escapar dos puntos en un encuentro que parecía tener bajo control. Porque a veces no basta con dominar ni con jugar en superioridad numérica; también hay que saber cerrar los partidos cuando se presentan las oportunidades.