El equipo de Arbeloa volvió a generar ocasiones, pero un golazo de Satriano y la falta de contundencia dejaron otra derrota preocupante en el Bernabéu.
El Madrid volvió a encontrarse con una de sus mayores frustraciones de la temporada: tener el control sin encontrar soluciones. El equipo de Arbeloa dominó gran parte del encuentro, acumuló ocasiones y empujó al Getafe hacia su propia área durante muchos minutos, pero terminó cayendo ante un rival que aprovechó una de sus pocas oportunidades.
La ausencia de Mbappé obligó nuevamente a Arbeloa a buscar alternativas en ataque. El técnico mantuvo la confianza en varios de los jugadores que habían respondido en jornadas anteriores y apostó por un equipo ofensivo, con Vinícius como principal referencia. Arbeloa movió el banquillo en busca de soluciones y el equipo aumentó el ritmo durante la segunda mitad, pero aun así no fue suficiente.
Los primeros minutos parecían confirmar ese planteamiento. Vinícius tuvo las ocasiones más claras y el Madrid consiguió instalarse rápidamente en campo rival. Sin embargo, el Getafe no se limitó a defender. El equipo visitante resistió la presión inicial y encontró en David Soria a una de las figuras del partido. El guardameta respondió y mantuvo con vida a los suyos en los momentos más complicados.
Una acción aislada terminó con un espectacular remate de Satriano que sorprendió al Bernabéu y puso por delante al Getafe. El tanto cambió el contexto del partido. Las llegadas blancas continuaron apareciendo, pero ninguna encontró el premio del gol. El Getafe defendió con orden y aprovechó cada interrupción para acercarse a la victoria.
El Getafe se marchó del Bernabéu con la sensación de haber ejecutado su plan a la perfección. Al Madrid en cambio le terminó faltando contundencia. Y en una temporada donde cada error pesa más que nunca, los blancos descubrieron otra vez que controlar el partido no siempre significa tenerlo bajo control.